
La misión Artemis 2 está ocupando gran parte de los titulares estos días. Y aunque SpaceX será importante en futuras misiones a la Luna, su CEO Elon Musk este prepara algo mucho más gordo para el espacio exterior.
Lo creas o no, Elon Musk ocupa un papel fundamental en la carrera espacial actual. Con su compañía SpaceX, sus planes son realmente ambiciosos. Con su recién anunciada gigafábrica de microchips TERAFAB conocimos la que puede ser quizás su mayor “locura”.
Un plan extremadamente complicado que contrasta con la misión Artemis 2 que está llamando nuestra atención desde hace unos días. Y sí, SpaceX tiene planes, junto a la NASA, para volver a la Luna, pero espérate a conocer qué está preparando el bueno de Elon.
Los microchips que fabrique TERAFAB irán también destinados a SpaceX y sus ambiciosos proyectos.
Poner discos duros de IA en órbita
Como contamos hace unos días, TERAFAB será una gigafábrica que producirá chips de Inteligencia Artificial (hasta un teravatio al año de potencia de cálculo) para alimentar los futuros coches autónomos de Tesla, robots humanoides y centros de datos de Inteligencia Artificial.
¿Y si te dijéramos que Elon Musk quiere crear un inmenso centro de datos en la órbita terrestre? Es decir, con satélites que cuenten con los chips de IA de TERAFAB, que funcionen como servidores y que estén conectados entre sí. O lo que es lo mismo: ordenadores que estén en el espacio procesando IA que se usará aquí en la Tierra.
La idea parece muy loca, que lo es, como muchas de las ideas que ha propuesto Elon Musk en los últimos años. El empresario sudafricano dijo en su día que quería inundar las carreteras de coches eléctricos, crear cohetes reutilizables y lanzar una red global de satélites. Y algunas de estas ideas, como hemos ido viendo con Tesla, SpaceX y Starlink han acabado funcionando.
| «La demanda global de electricidad para la inteligencia artificial simplemente no puede satisfacerse solo con soluciones terrestres. La IA basada en el espacio es la única forma de escalar. El espacio se llama “espacio” por algo» |
| Elon Musk, CEO de SpaceX |
Elon Musk descubrió hace unas semanas los primeros detalles de TERAFAB.
Por qué Elon Musk mira hacia el espacio
Una de las principales motivaciones de SpaceX y Musk con este proyecto es energética. Los centros de IA consumen ingentes cantidades de energía para funcionar, más a cada generación que llega, y estos creen que la Tierra podría no sostener esa demanda energética.
De tener estos centros de datos en el espacio, podrían trabajar con energía solar casi constante, lo que a largo plazo podría ser potencialmente más barato y escalable. Ojo, algunos apuntan a que Musk quiere lanzar cientos de miles e incluso millones de estos “satélites de IA” para su infraestructura global de Inteligencia Artificial en el espacio (el tema de la basura espacial, ya para otro rato).

Así se presentó TERAFAB, en vídeo.
Como te puedes imaginar, los retos son enormes y a corto plazo insalvables. El primero de ellos tiene que ver con el calor, ya que los centros de datos necesitan potentes equipos de refrigeración, algo que en el espacio, sin aire, obliga a disipar las altas temperaturas por radiación térmica, algo muy ineficiente.
Disponer a estos centros de radiadores gigantes aumentaría su peso, los haría más caros y complicaría su diseño. Por no hablar de los potenciales problemas de mantenimiento, la necesidad de baterías para seguir funcionando al estar en la sombra, la degradación por radiación y, obviamente, los elevadísimos costes de llevarlos hasta allí arriba en cohete.

O Tesla despega cual cohete de SpaceX o Elon Musk podría dejar de ser su CEO, el ambicioso plan de hasta 7.320.000.000 €
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¿Para cuándo esta locura de Elon Musk?
El proyecto está a medio camino entre lo brillante y la fantasía, pero no pienses en este proyecto en el corto plazo. Quizás pasen unas décadas para que se haga verdaderamente realidad, cuando SpaceX siga mejorando su tecnología de cohetes y satélites.
La infraestructura de base ya la tiene Elon Musk gracias a SpaceX, su empresa aeroespacial que ya tiene importantes acuerdos con la propia NASA; Starship, su sistema de lanzamiento y nave espacial totalmente reutilizable; y Starlink, el servicio de Internet satelital de alta velocidad y baja latencia desarrollada por estos.

