
BYD lidera ya el segmento de híbridos enchufables en Alemania a base de descuentos: casi un 32 % en el Seal 6 DM-i Touring. Un estudio advierte que sumar las ayudas públicas a esos descuentos puede rebajar el precio final hasta un 47 %, superando a sus rivales alemanes.
La guerra de precios que sacude el mercado chino ha cruzado fronteras y está reescribiendo el mapa de cuotas en Alemania, el mercado más grande y más exigente de Europa. Según un nuevo estudio, el fenómeno se nota especialmente en el segmento de los híbridos enchufables, donde BYD ha pasado de ser un recién llegado a marcar el ritmo de los descuentos.
El pasado mayo, BYD se situó como la marca líder en matriculaciones de PHEV en Alemania, con 4.290 unidades registradas ese mes, por delante de fabricantes locales con mucha más historia en el segmento. No es una anécdota puntual: la marca asiática ya lleva meses de crecimiento sostenido en matriculaciones alemanas, con junio marcando un nuevo récord mensual.
El 1.250 km sin repostar, un serie argumento de venta del BYD Seal 6 DM-i pero no el mejor.
La ofensiva de BYD, hasta un 31, 8% de descuento
El estudio de CAR, analiza 15 modelos con mecánica PHEV vendidos a través de intermediarios online y encuentra un descuento medio del 19,8 % sobre un precio de lista promedio de 56.107 euros, lo que deja el precio de transacción medio en 45.373 euros.
BYD dispara esa media por los aires: en Alemania, el Seal 6 DM-i Touring Boost, con un precio de lista de 42.990 euros, aparece con un descuento del 31,8 %, lo que lo deja en 29.320 euros de precio de transacción. El Seal U DM-i Boost no se queda muy lejos, con un 27,5 % de descuento (39.990 euros de lista, 28.990 euros final).
Para poner esas cifras en contexto: el BMW 530e ronda el 24,9 % de descuento, el Tiguan eHybrid el 20,6 % y el Mercedes E 300 e el 16 %. Es decir, los fabricantes alemanes también descuentan, y no poco, pero BYD sigue marcando el paso.
| «Es una exportación de la guerra de precios china: el mercado interno se contrae, también para BYD, y la marca compensa esa caída empujando exportaciones a otros mercados con descuentos agresivos financiados, en última instancia, por unos costes de producción muy por debajo de los de la competencia europea». |
| Ferdinand Dudenhöffer, director de CAR |
Cómo las ayudas disparan la presión sobre los precios
Aquí está el ángulo más incómodo del informe. Los compradores particulares alemanes de PHEV subvencionables pueden recibir entre 1.500 y 4.500 euros según ingresos y número de hijos. Si se suma esa ayuda máxima a los descuentos que ya aplica BYD, el resultado teórico es una rebaja total de entre el 38 % y el 47 % sobre el precio de lista, el techo más alto del análisis.
Dudenhöffer critica precisamente esto: sostiene que, desde que se introdujo la subvención, los fabricantes de eléctricos puros han recortado parcialmente sus propios descuentos -la ayuda hace el trabajo por ellos- mientras que en el segmento PHEV el efecto parece ser el contrario, intensificando la presión de precios ya existente por la ofensiva china.
El mismo patrón, pero en España nadie vigila
El paralelismo con España es casi calcado, y aquí nadie parece haberse dado cuenta todavía.
El Plan Auto+ ofrece hasta 4.500 euros de ayuda estatal, exactamente el mismo techo que en Alemania, y BYD ya aplica en nuestro mercado una estrategia de descuentos igual de agresiva: hasta 16.320 euros en el Dolphin 100% eléctrico y hasta 12.260 euros en la gama Seal 6 DM-i, combinando descuento de fabricante, concesionario y el adelanto de la subvención estatal.
Si el mecanismo que describe CAR para Alemania se repite aquí -y no hay ningún motivo para pensar lo contrario, porque la subvención española funciona igual y BYD aplica la misma estrategia global de precios-, el dinero público español estaría, en la práctica, subvencionando una guerra de precios que se decide en Shenzhen.
Nadie en la Administración española ha analizado públicamente este efecto, a diferencia de Alemania, donde al menos hay un centro de investigación poniendo cifras sobre la mesa y un debate abierto sobre si el Plan Auto+ hace más por acelerar el margen de BYD que por facilitar la transición eléctrica de España
Ni BYD hace trampa, ni existe competencia desleal, la ayuda falla porque está mal diseñada desde el principio, en Alemania y en España
Vaya por delante que la marca china no está haciendo trampa alguna. La estrategia que está aplicando la podría hacer cualquier otra, ni tampoco es «competencia desleal», porque no está engañando, ni vende deliberadamente por debajo de coste para reventar el mercado. De hecho, las ayudas del Plan Auto+ se le dan al comprador, y cualquier marca puede beneficiarse de él si su coche cumple los requisitos. Eso no es trampa, es la norma escrita igual para todos.
El problema es otro. La misma cantidad máxima, para todas las marcas por igual. Pero nadie pensó que BYD llegaba con una ventaja de partida: fabricar más barato que sus rivales alemanes o españoles, así que puede permitirse aplicar además un descuento propio mucho más grande antes de que entren en juego las ayudas.
| «La suma de las ayudas y el descuento del fabricante, hacen que el coche (de BYD) termine bajando de precio muchísimo más que el de la competencia, por lo que la ayuda no está compensando la ventaja de partida de BYD, sino que la está multiplicando». |
Por eso, la ayuda está mal diseñada para lo que se supone que debería lograr: acelerar la electrificación repartiendo el impulso de forma pareja entre todas las marcas, no premiar más a la que menos lo necesita porque ya tenía la ventaja de costes antes de que existiera la ayuda; de esa ventaja de origen ya se encarga la UE por la vía de los aranceles. La ayuda sí cumple un objetivo, el numérico, el de más coches electrificados matriculados.

