Saltar al contenido

«Para Stoner todas las motos eran “un pedazo de mierda” o “una pila de mierda”»: Carlo Luzzi, exingeniero de Honda en MotoGP

«Para Stoner todas las motos eran “un pedazo de mierda” o “una pila de mierda”»: Carlo Luzzi, exingeniero de Honda en MotoGP
Compartelo!

«Para Stoner todas las motos eran “un pedazo de mierda” o “una pila de mierda”»: Carlo Luzzi, exingeniero de Honda en MotoGP
Casey Stoner, durante su etapa con el equipo Honda Repsol en MotoGP

El exingeniero de Honda en MotoGP, Carlo Luzzi, ha trabajado con pilotos como Casey Stoner, Jorge Lorenzo y Marc Márquez. Al compararlos, tiene claro qué separa a un campeón de un buen piloto y explica por qué a Stoner se le perdonaba todo en cuanto salía a pista.

En MotoGP, la velocidad de un piloto se ve en los cronómetros. Lo que hay detrás, en cambio, solo lo ven quienes trabajan a diario con él en el box: cómo habla de la moto, cómo reacciona cuando el resultado no llega y cuánto le cuesta sacar lo que saca. Carlo Luzzi lo ha visto de cerca, primero como ingeniero de Yamaha y Honda en la categoría reina y ahora desde fuera.

Y lo cierto es que su reflexión empieza por una idea sencilla: haber coincidido con campeones le ha permitido distinguirlos de los pilotos muy buenos. Lo resume así: «Fuí muy afortunado en mi carrera, porque cuando trabajas con estos pilotos, puedes percibir la diferencia entre un campeón y un piloto muy bueno».

Esa diferencia no tiene una sola causa. Según Luzzi, se reparte entre el talento puro, la determinación y la capacidad de resolver en el momento justo. Cada uno de los pilotos que cita encarna una parte, pero solo uno las reúne todas.

«Marc es una suma del talento de Casey y la determinación de Lorenzo. Unido a un poco de improvisación de quien logra sacar el resultado en el momento correcto. El piloto perfecto»
Carlo Luzzi, exingeniero de Yamaha y Honda en MotoGP

Stoner, el talento que se medía en resultado frente a esfuerzo

Casey Stoner fue campeón del mundo con Ducati en 2007 y con Honda en 2011. Para Luzzi, su caso es el del talento en estado puro, y lo explica con una medida concreta: «Stoner es un talento increíble, un talento puro. El talento, lo que podemos medir aquí, lo ves en la relación entre el resultado y el esfuerzo».

Ese esfuerzo, en el caso del australiano, no pasaba por el trabajo con los técnicos. Luzzi cuenta que a Stoner «no le interesaba hablar con los técnicos, tratar de entender cómo mejorar la moto». Su valoración de la máquina era siempre la misma: «Todas las motos eran “un pedazo de mierda” o “una pila de mierda”». Para un ingeniero, un piloto que no aporta información es un problema. Aun así, la queja no cambiaba lo que ocurría después: «Pero luego le daba gas a dos manos; cuando entraba en la pista, le perdonabas todo».

El contraste con Jorge Lorenzo es notable. Donde Stoner no ponía esfuerzo en el desarrollo, Lorenzo lo ponía en cumplir lo que se le pedía. Luzzi lo conoció en sus inicios, llegando a la Yamaha del campeón Rossi en 2008, y recuerda «una convicción infinita» y «una determinación increíble».

Y añade un ejemplo concreto: «A veces nos encontrábamos viendo diferencias entre él y Valentino [Rossi], y hacía todo lo posible para cumplirlas. Incluso cuando las ruedas eran diferentes y no se podía hacer lo mismo que el otro. Nunca perdió la voluntad y la determinación de llegar al objetivo».

carlo-luzzi-exingeniero-honda-motogp-stoCarlo Luzzi, en el centro, trabaja con Marc Márquez en el box de Honda

Márquez, la suma de los dos y el paralelismo con Acosta

Ahí entra Marc Márquez. Luzzi lo describe como la combinación de lo mejor de los otros dos campeones: «Marc es una suma del talento de Casey y la determinación de Lorenzo. Unido a un poco de improvisación de quien logra sacar el resultado en el momento correcto. El piloto perfecto. De los que conozco, yo diría que el piloto más perfecto».

Su conclusión sobre los títulos del piloto de Cervera es igual de clara: «No es casual que haya ganado tanto, porque es un piloto que pone en marcha todas las cosas que uno necesitaría para hacerlo bien». Márquez suma nueve títulos mundiales entre todas las categorías, siete de ellos en MotoGP.

La valoración de Luzzi acaba en el presente: el duelo entre Pedro Acosta y Márquez que llegará en el seno de Ducati en 2027, y que se ha comparado con el de Lorenzo y Rossi.

Luzzi comparte la idea, aunque con un matiz: «Lo comparto, solo que Acosta llega un poco más tarde en la cronología de la carrera del piloto. Mientras que Lorenzo llegó en un momento en el que Valentino estaba totalmente en contra, ahora Acosta llega con Márquez en un momento en el que es todavía dominante, pero no tiene un dominio tan indiscutible como el de Valentino en aquella época».

Dos pilotos campeones con cualidades antagónicas. Y un tercero que las aglutina todas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *