
El director del equipo Aston Martin ha reforzado el área de ingeniería de carrera a través de una nueva estructura. Esto hace que Fernando Alonso vuelva a tener a Chris Cronin a su servicio.
La llegada de Adrian Newey al equipo Aston Martin ha ido propiciando diversos cambios durante los últimos meses, todos ellos con el objetivo de crear una estructura acorde a las exigencias de un equipo ganador.
Primero fueron cambios relacionados con el diseño y desarrollo del monoplazas y, a raíz de su nombramiento como director del equipo, también han comenzado a llegar novedades en áreas directamente relacionadas con la actividad en el circuito.
Adrian Newey, director del equipo Aston Martin
La última de ellas es una actualización del organigrama de ingeniería asignado a cada uno de los coches. Mike Krack continuará como director de operaciones en pista y mano derecha de Adrian Newey en este ámbito, pero el equipo asignado a cada piloto crecerá.
Cronin vuelve con Alonso
Fernando Alonso tuvo a Chris Cronin como ingeniero de pista durante sus dos primeras temporadas en Aston Martin, pero en 2025 este pasó a ser ingeniero jefe de pista y su lugar lo ocupó Andrew Vizard.
En cambio, de cara a 2026, Cronin será también ingeniero de pista sénior, con Vizard trabajando estrechamente con él para Fernando Alonso. De esta manera, Adrian Newey pretende que el equipo tenga mayor capacidad para responder a las exigencias del nuevo reglamento durante los fines de semana de competición.
En el otro lado del garaje y el muro de boxes, el que le corresponde a Lance Stroll, también se producen cambios. El piloto canadiense tendrá al que hasta ahora era su ingeniero de pista, Gary Gannon, como ingeniero sénior. A sus órdenes estará también Stephen Glass, miembro del equipo de Silverstone como ingeniero de rendimiento desde 2019, cuando aún era Racing Point.
Este es uno más de los numerosos movimientos realizados en el seno del equipo en los últimos meses. Una situación que no solo indica que Aston Martin sigue necesitando mejoras, sino que además le impide encontrar la tan necesaria estabilidad que todos los equipos ganadores tienen.

