
Opel ha entrado en una nueva dimensión, y se prepara para aprovecharla al máximo. Los del rayo pretenden explotar sus siglas más deportivas entre los coches eléctricos, trabajando en un Astra GSE.
Dos de las marcas más accesibles de Stellantis están cada vez más convencidas de que hay nuevos mundos por descubrir, a pesar de que hay importantes factores en contra que no se lo van a poner nada fácil. La electrificación es la única forma hoy de poder disponer de versiones deportivas de tan alto nivel como las de los antiguos hot-hatch de gasolina. Peugeot ya se ha encargado de hacerlo realidad con un 208 GTi que no tardará mucho en ponerse a la venta, pero hoy la protagonista es otra.
Los del rayo fueron los primeros del gigante franco-italiano en abrir la caja de los truenos de los deportivos eléctricos con un Mokka GSE, que pusimos a prueba, y que no tiene un rival a la altura. Una pequeña introducción para medir el interés de clientes potenciales en este nicho del mercado porque la diferencia con antaño está clara: hablamos de motores eléctricos y no de combustión. La única fórmula también para mantener unos precios justos, y que no se disparen como el del Toyota GR Yaris.
El prototipo del nuevo Opel Corsa GSE 2026 afina su chasis en Nürburgring.
El tercer Opel con alma eléctrica y espíritu OPC, en camino
Los japoneses entienden que eso les da más caché, una idea con la que los de Stellantis no están de acuerdo. La inversión en el desarrollo de potentes motores eléctricos se justifica con una elevada demanda, lo contrario es estúpido. Por ello, Opel ya ha dado el siguiente paso y está trabajando en un Corsa GSE que, se ha confirmado, debutará en el Salón de París, en octubre.
Pero esta gama de coches eléctricos deportivos no se detendrá con este par de representantes porque, según una información británica, un Opel Astra GSE también está en camino. Desgraciadamente, no será de combustión, como más de uno estará ya pensando, sino que será eléctrico, aunque con una credenciales en forma de prestaciones equivalentes a las del antiguo Astra OPC.
El compacto de la marca alemana de Stellantis fue el primer modelo en utilizar las siglas GSE, cuando se presentó en 2023, aunque en un principio como híbrido enchufable con 225 CV y también con 300 CV. Ahora, las cosas son muy diferentes y el objetivo es el de trasladar más emoción. Una cualidad que los clientes no valoran muy positivamente en las encuestas internas realizadas por Vauxhall, la rama británica de Opel.
El futuro Astra GSE está obligado a superar los 300 CV
El segundo GSE contará con un chasis deportivo, con ajustes específicos en el acelerador, la dirección y el control electrónico de estabilidad, además de dotar al utilitario de un mayor rendimiento que lo convertirá en Corsa de serie más potente jamás fabricado.
280 CV son más que suficientes para vivir sensaciones de vértigo en el nuevo Corsa GSE, pero demasiado poco para lo que se espera de un Astra GSE, que pretende interponerse en el camino de modelos como el CUPRA Born VZ. Una cifra más cercana a los 350 CV sería lo deseable, y nada descabellada si tenemos en cuenta que, hace una década, el último 308 GTi anduvo por los 270 CV…
Sin embargo, por ahora no se sabe cuándo llegará este Opel Astra más deportivo. Si las mejoras implementadas son las mismas que las de su hermano menor, y nos tememos que así serán, es muy posible que sea anunciado en la segunda mitad del año y que debute en el Salón de Bruselas de 2027. Una opción más remota es que el fabricante apueste por algo más tecnológico, por lo que entonces habría que esperar a la próxima entrega del Astra, allá por 2030.

