
El piloto de Aston Martin insiste en sus críticas tras el choque con Alex Albon en Austin y explica por qué considera que el problema va más allá de un incidente.
El Gran Premio de Estados Unidos terminó con Fernando Alonso fuera de los puntos y con daños importantes en su Aston Martin tras el contacto con Alexander Albon durante la primera vuelta. El asturiano consideró que el error del piloto de Williams ejemplificaba los problemas que encuentra habitualmente cuando compite en la zona baja de la parrilla.
Sus declaraciones, en las que afirmó que «la calidad de los pilotos es muy baja ahora mismo» en esa parte de la clasificación, generaron las críticas de varios miembros del paddock y una respuesta de Otmar Szafnauer. El exdirector de Aston Martin y Alpine cuestionó las palabras del español y le recordó que él también forma parte actualmente de ese grupo de pilotos.
A su llegada a México para competir este fin de semana, Alonso ha vuelto sobre la polémica para aclarar el alcance de sus palabras. No retira la crítica a Alex Albon ni la valoración que hizo después de la carrera, pero también amplía el debate a las dificultades para conducir los monoplazas menos competitivos, las consecuencias del límite presupuestario y la responsabilidad individual de quienes compiten en esas posiciones.
| «Se trata de la ambición que tengan esos pilotos y de lo que quieran para su futuro. Si quieren permanecer más tiempo en la Fórmula 1, si quieren tener la oportunidad de fichar por un equipo más grande» |
| Fernando Alonso, piloto de Aston Martin F1 |
Alonso insiste en sus críticas y aclara a quiénes se refería
Una de las cuestiones que Alonso ha querido matizar es la referencia al tercio final de la parrilla. Algunos análisis de sus declaraciones trataron de concretar el grupo al que apuntaba el bicampeón, pero el propio piloto rechaza que estuviera haciendo una clasificación numérica de los implicados.
«No sé si me refería exactamente al tercio de la parrilla, porque después vi algunos artículos que intentaban señalar a ocho o siete pilotos. No me refiero a un número concreto. Pero creo que todos sabemos de quiénes estamos hablando y quiénes se sintieron aludidos por aquel comentario. Eso te lo dice todo», explica.
El asturiano no menciona nuevos nombres ni identifica expresamente a los pilotos que, a su juicio, entendieron que sus palabras iban dirigidas a ellos. Su respuesta, sin embargo, deja claro que no considera necesario retirar o corregir su crítica por las interpretaciones que ha generado.
Tampoco cambia su valoración del incidente con Albon. Alonso sigue sin entender la maniobra del británico-tailandés en la curva 11 de Austin, donde el contacto comprometió su carrera desde el comienzo.
Fernando Alonso conduce un dañado Aston Martin en el circuito de Austin.
«Sigo pensando lo mismo. Aquello fue… Bueno, fue un error que no hacía falta cometer, y todavía me resulta difícil entender qué oportunidad vio Alex en aquel momento. Pero no se trata solamente de Austin. Por desgracia, he estado en esa parte de la carrera durante toda la temporada. Desde el coche veo cosas ante las que no puedo hacer nada», añade.
La referencia a toda la temporada amplía el alcance de sus declaraciones, ya que Alonso presenta Austin como otro episodio de una situación que, según explica, viene encontrándose de manera recurrente cuando lucha en la parte trasera del pelotón.
Coches más difíciles de conducir y errores más frecuentes
En sus declaraciones, Alonso también introduce un matiz al hablar del nivel de los pilotos. Aunque tras la carrera estadounidense lo calificó de muy bajo en la zona final de la parrilla, también aclara que no considera que haya empeorado respecto a temporadas anteriores. Su explicación se centra en las condiciones con las que deben competir los monoplazas menos competitivos.
«Creo que el nivel es el mismo que a lo largo de los años. Evidentemente, cuando estás en la parte trasera de la parrilla, los coches son más difíciles de conducir. Tienen menos agarre, así que los errores aparecen con más frecuencia porque no tienes la situación tan controlada. El coche no te lo pone fácil», argumenta.
Así, Alonso concede que, con menos agarre y un comportamiento más complicado de controlar, los errores pueden aparecer con mayor frecuencia, lo que aumenta el riesgo de contactos durante las primeras vueltas y de daños en los monoplazas.
El piloto de Aston Martin también considera que no todos esos incidentes deben atribuirse exclusivamente a quien está al volante. En ese punto introduce otro factor que, a su juicio, merece atención: el límite presupuestario que condiciona el gasto de los equipos.
«No creo que todos los incidentes en la primera vuelta, todos los toques y todos los alerones delanteros que salen volando sean necesariamente responsabilidad del piloto. Además, está el límite presupuestario, que también contribuye a este problema. Hay equipos que tienen dificultades con el límite de costes y que rompen piezas en cada carrera. Es algo que está bien, en el sentido de que forma parte de las exigencias de la competición, pero también es algo que hay que analizar».
Su argumento es que el control del gasto también debe tenerse en cuenta al analizar las consecuencias de los accidentes y la situación de los equipos que compiten en la zona baja.
Alonso no pide que todo se resuelva con sanciones
El asturiano tampoco considera que la respuesta corresponda necesariamente a los comisarios deportivos. Su reflexión final se dirige a las decisiones de los propios pilotos, a sus objetivos profesionales y a la manera en que afrontan las oportunidades de adelantamiento.
«No es una cuestión que corresponda necesariamente a los comisarios. Se trata de la ambición que tengan esos pilotos y de lo que quieran para su futuro. Si quieren permanecer más tiempo en la Fórmula 1, si quieren tener la oportunidad de fichar por un equipo más grande o si están satisfechos con su situación actual, incluso aunque acaben chocando».
La postura de Alonso, por tanto, va más allá de reclamar una sanción por el contacto con Albon en Austin. Considera que los incidentes de la zona trasera responden a una combinación de factores, pero mantiene que cada piloto debe valorar los riesgos que asume y las consecuencias que pueden tener para su futuro en la Fórmula 1.

