
La refrigeración por aire es parte de la historia de Porsche, como los motores boxer. La firma alemana ha patentado un sistema de refrigeración híbrida para bloques de alto rendimiento, una solución interesante para los puristas pero que va mucho más lejos.
Porsche ya ha dejado claro que el 911 no será eléctrico, ni a corto ni medio plazo, y eso significa que tampoco optarán por la solución intermedia del híbrido enchufable. El híbrido es la única opción, por ahora, para rebajar las emisiones contaminantes y el consumo de combustible, pero al que se le ha sumado un importante problema con las nuevas normas anticontaminación, y que tienen mucho que ver con estas patentes que se hanfiltrado del registro de la propiedad intelectual alemán.
Los últimos requisitos de emisiones impuestos por Europa ya no permiten a las marcas que usen una dosis extra de combustible para refrigerar los motores, por lo que se tienen que buscar la fórmula para rebajar las elevadas temperaturas. Porsche ha ideado un sistema de refrigeración híbrido, que combina tanto el líquido como una de las más admiradas en la historia del fabricante, y con la que acabó a finales de los años 90 cuando la generación 993 completaba su vida comercial.
La última novedad de Porsche es un sistema de refrigeración aire / agua para motores gordos.
Porsche reconduce el flujo de aire natural a su antojo
La generación 996 fue la primera en contar con la refrigeración líquida. El fabricante ha decidido proteger este sistema, pero ha acabado saliendo a la luz por el nivel de importancia que tiene y por quién ha presentado la solicitud. La patente, que tiene la referencia «10 2025 114 052.9» describe en nueve dibujos el funcionamiento de este novedoso sistema de refrigeración híbrido para motores centrales y traseros.
El sistema cuenta con los componentes habituales de la refrigeración líquida, su propio circuito, bomba de agua, refrigerante y radiador, y al que se suma la refrigeración por aire pero de forma activa. Los motores, de cualquier marca, se benefician del flujo de aire de una forma indirecta, por lo que Porsche busca que este aire participe de una forma más activa dentro del compartimento del motor.
La documentación de la patente explica que el motor no está montado al descubierto en la parte trasera, como es lo habitual, sino dentro de una carcasa de aire casi completamente cerrada que funciona como un gran conducto de aire técnico a través del cual se dirige el aire de refrigeración, impulsado por un potente ventilador que aspira aire fresco y lo dirige primero a través del radiador. Luego, el aire fluye directamente alrededor del bloque del motor, así como del turbo y el sistema de escape, antes de ser finalmente expulsado por la parte trasera.
Un sólo ventilador trasero se encargará de llevar el aire al motor y a los componentes más calientes.
La tecnología del aire reversible que sólo se le ocurre a Porsche
Dirigir este flujo de aire es el siguiente desafío, ya que el interior del vano del motor suele presentar formas irregulares, condicionado por la forma de la carrocería. La fórmula de establecer un sistema de flujo de aire controlado activamente pero que funcione como uno natural es más que inteligente. Esta tecnología recuerda mucho a los históricos motores refrigerados por aire de Porsche, en los que grandes ventiladores se encargaban de enviar el aire hacia los componentes más calientes.
Esto lo soluciona recuperando un detalle técnico de los antiguos motores boxer, y son las aletas instaladas en el cárter. Estas se encargan de aumentar la superficie del motor, mejorando así la disipación del calor al aire que circula. En combinación con el flujo de aire activo, crea un efecto de refrigeración adicional convencional por agua.
Uno de los detalles curiosos es el tamaño del ventilador. Cuando normalmente esto se mantiene en secreto, la marca dice abiertamente en la descripción de la patente que el ventilador estará diseñado para mover unos 164 metros cúbicos de aire por minuto; más del doble que los ventiladores de los modelos 911 refrigerados por aire anteriores
Está claro que Porsche ya ha tirado la casa por la ventana con esta patente de doble refrigeración, pero no sería perfecta del todo si no se hubiera pensado en un componente, cuya ubicación actual añade un importante peso. Y es que en cualquiera de las versiones del actual 911, los radiadores se encuentran en la parte delantera y el motor en la trasera, obligando a contar con conductos de refrigeración que recorren todo el largo del coche, por lo que en esta patente se han reubicado a ambos lados del motor.
Porsche transforma la aerodinámica, eficiencia, refrigeración y peso de una tacada
Esta ubicación rebaja el peso, con bombas de agua más pequeñas, menos refrigerante, y también se mejoraría la aerodinámica frontal al prescindir de las tomas de aire, prácticamente reducidas a la nada. Un detalle tan curioso como el del tamaño del ventilador. Pero, Porsche no sólo ha pensado en la refrigeración, también en la aerodinámica, en el diseño y hasta el peso, pero sin olvidarse tampoco de la eficiencia. La patente también indica que el flujo de aire puede ser reversible, utilizándose para la fase de calentamiento.
Los motores de combustión son particularmente ineficientes y generan muchas emisiones durante los arranques en frío, por lo que revertir el flujo permite alcanzar la temperatura de funcionamiento más rápidamente, reduce las emisiones, mejora la eficiencia y disminuye el desgaste mecánico.
Nadie sabe si Porsche llevará este sistema a la producción en serie. Es verdad que la gran mayoría de patentes sirven solo para validar técnicamente nuevas ideas, pero la marca cuenta con un gran número de unidades de pruebas del 911 y no todas son de una nueva versión, sino simples mulas. Conociendo a Porsche, no nos extrañaría que ya haya realizado pruebas en condiciones reales; si no, de qué iba a saber el dato del ventilador con tanta precisión. Para esta generación del 911 es difícil, pero para la siguiente…

