
Audi sigue debatiendo el futuro del motor de cinco cilindros 2.5 TFSI tras meses dándolo por sentenciado ante la normativa Euro 7. La marca de los cuatro aros reconoce que la hibridación es una de las vías estudiadas para el futuro del RS 3, aunque nada se ha confirmado.
La Euro 7 está obligando a los fabricantes a posicionarse entre seguir apostando por sus motores más emblemáticos o dejarlos morir para siempre, convertidos en mitos de la tecnología mecánica. La decisión es muy complicada, y Audi es una de esas marcas que se encuentra en esta posición.
Porque, seis meses atrás había confirmado su muerte y ahora está diciendo todo lo contrario, que quizá lo salve. Entonces, Gernot Döllner, CEO de Audi, daba por sentenciado el motor de cinco cilindros y 2.5 litros TFSI al considerar técnicamente inviable cumplir con las exigencias de la Euro 7, pero sin números que justificaran la inversión.
El Audi RS 3 es toda una institución en el mercado, que no puede desaparecer.
Lo que dice Michl (y lo que no dice) del motor del RS 3
Sin embargo, ahora Rolf Michl, director de Audi Sport, ha señalado que «la decisión no está tomada y que la marca sigue evaluando alternativas». No es la primera vez que Audi cambia de discurso sobre este motor, pero conviene saber todo lo que acontece a este propulsor antes de emocionarse, porque tiene mucho más que nunca se ha sabido.
Michl reconoce el peso simbólico del motor -ha trabajado en las tres generaciones del RS 3- y lo describe como «muy característico» y «profundamente arraigado en la historia». Pero más allá de la declaración de intenciones, no hay nada concreto: ni cifras, ni fecha, ni confirmación de que vaya a sobrevivir. Es el tipo de declaración que se hace cuando quiere ganar tiempo sin comprometerse a nada.
Lo único que no ha cambiado es el calendario oficial: la producción del RS 3 para Europa sigue marcada para acabar a mediados de 2027, según confirmó en abril Julia Winkler, portavoz de la gama A3. Para mercados fuera de Europa, sin las mismas exigencias de emisiones, el motor seguirá fabricándose sin fecha de caducidad a la vista.
El CUPRA Formentor VZ5 monta el poderoso motor de 5 cilindros de Audi.
El problema nunca ha sido técnico, sino económico
La Euro 7 exige, a partir del 29 de noviembre de 2026, que todo turismo nuevo homologado cumpla la normativa; un año después, en noviembre de 2027, se prohibirá la matriculación de los que no la cumplan.
Eso no significa que el RS 3 actual desaparezca de los concesionarios de golpe: los ya homologados podrán seguir vendiéndose. Adaptar el 2.5 TFSI pasaría por un nuevo filtro de partículas, sensores de NOx más sensibles y catalizadores con una estructura celular más densa. Nada que Audi no sepa hacer.
El problema, como reconoció el propio Döllner, es que el motor solo se monta en dos coches en todo el mundo –el RS 3 y el CUPRA Formentor VZ5, este último en una tirada limitada de 4.000 unidades- y ese volumen no permite amortizar el desarrollo.
Por eso la vía que se baraja ahora es la hibridación. Michl no ha confirmado ningún proyecto concreto, así que de momento es una posibilidad entre varias, pero comprende una serie de desventajas importantes: la primera, electrificar el motor no es gratis: añade coste, peso y complejidad justo al conjunto que ha hecho célebre al RS 3 por su sonido y su ligereza relativa.
Volkswagen también quiso el 5 cilindros pero Audi se lo ha negado
Pero también hay otro problema, y ese pasa por seguir manteniendo la exclusividad, lo cual impide amortizar la inversión. Y es que uno de los secretos de este cinco cilindros que presume de un característico sonido gracias a un orden de encendido 1-2-4-5-3 que ningún otro motor puede replicar, es que Volkswagen se lo pidió a Audi en 2020 para un Golf R en 2020, pero Audi se lo negó.
La razón era clara. Les obligaría a aumentar los volúmenes de producción y restar exclusividad, a pesar de distribuir los costes. La historia podría repetirse para el 25º aniversario de los Volkswagen R que se celebrará en 2027, pero aún no ha sido confirmado. Quizá, la única forma de que las cuentas cuadraran para dar luz verde al motor pero, oficialmente, no hay nada.
Extraoficialmente, mucho se está hablando en los últimos meses, y eso nos lleva a pensar que quizá estén desviando la atención de los competidores. La Euro 7 invita a buscar nuevas soluciones que pueden interesar a la competencia.

