
Volkswagen dice que le siguen sobrando modelos en su gama de combustión, pretendiendo cargarse uno de cada tres. El fabricante alemán necesita recortar el gasto, y ya tener una espléndida oferta como las de antes es un tremendo error. Te contamos los que se irán y los que podrían hacerlo.
Las cosas en Volkswagen están cada vez más liadas. La complicada situación financiera en la que se ha instalado la marca alemana está trascendiendo más allá de lo que a la estructura del fabricante se refiere y eso es cada vez más problemático, puesto que ya está traspasando tales límites y rozando la gama de modelos.
Los de Wolfsburgo estarían encantados de soltar lastre de la plantilla de trabajadores, pero eso es un imposible hasta casi 2030 debido a los acuerdos firmados con los sindicatos, por lo que el recorte de gasto tiene que provenir de otra área: el de la gama de productos, y especialmente de los de combustión. Los responsables del fabricante ya están valorando el cargarse ciertos modelos, no de forma inmediata pero sí no programando un relevo generacional, por lo que algunos desaparecerán en poco tiempo.
El Volkswagen Taigo resiste pero desaparecerá de la oferta, y lo peor es que no tendrá sucesor.
Volkswagen hará una limpieza más seria en su gama
Fue en la pasada junta general anual cuando Volkswagen anunció la llegada de 20 nuevos modelos para el continente europeo, mientras que para el gigante asiático planean 30 eléctricos en 2027 y otros 20 más hasta 2030.
Pero esta estrategia obliga también a que se produzcan salidas, lo que en Wolfsburgo se conoce como «reducción de la complejidad». Es bien sabido que, desde hace varios años, Volkswagen quiere simplificar su gama de modelos y adaptarlas aún más a las expectativas de los clientes en cada región, lo que debería traducirse en un mayor volumen de ventas por modelo. Sin embargo, eso no es del todo cierto, porque los costes también aumentan, algo por lo que han pasado los coreanos de KIA y están sufriendo también los nipones de Toyota.
Estos ya están empezando a entender que contar con modelos específicos para cada mercado es un gasto desmesurado, por lo que la marca alemana se deshará de algunos. Esta «liquidación» afectará a 50 modelos en todo el mundo, y en todas las marcas. Un movimiento que empezó con la desaparición del Touareg, continuó con el adiós al Touran, y el tercero en la lista de Volkswagen será el T-Roc Cabrio que aguantará hasta 2027.
Volkswagen no quiere lastres en la gama, y el ID.7 Tourer es uno de ellos.
Los SUV coupé y familiares no venden
La lista de los «defenestrados» aún no se conoce aunque Volkswagen espera tenerla lista para este mismo verano. Los modelos de nicho y las motorizaciones diésel serán los primeros afectados, y tampoco se descartan eléctricos. El ID.5 ya ha sido sentenciado, el ID.4 se está sometiendo a una revisión y cambiará de nombre al de ID. Tiguan, pero no se descarta que caiga uno recién llegado: el ID.7 Tourer está en las quinielas.
Es un familiar y con los SUV son más difíciles de vender, dicen, por lo que eso también podría suponer despedirse del Passat y del Golf Variant. No descartes que uno de estos, si no estos dos, salgan por la puerta de atrás, y se salve el eléctrico. Otro que ;también está en peligro de entrar en esa lista es el Taigo. Fuentes alemanas apuntan que este pequeño SUV coupé tiene los días casi tan contados –te lo adelantamos hace tres años largos- como el T-Cross, que se espera sea engullido por el inminente ID. Cross.
«Los próximos años serán decisivos, y nosotros tenemos la clave», afirmó Blume durante la presentación de la estrategia futura en la última junta general anual. El enfoque de «menos es más» pretende revertir esta tendencia: menos modelos y menos plataformas es también menos complejidad para los ingenieros, para los clientes y también menos gasto, pero más beneficio. Si el plan funciona, lo sabremos en 2030.

