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He probado el nuevo Audi Q7: es el SUV definitivo para viajar en familia y demuestra que al diésel le queda mucha vida

He probado el nuevo Audi Q7: es el SUV definitivo para viajar en familia y demuestra que al diésel le queda mucha vida
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He probado el nuevo Audi Q7: es el SUV definitivo para viajar en familia y demuestra que al diésel le queda mucha vida
La nueva generación del Audi Q7 ya está a la venta en España

Me pongo al volante de la tercera generación del Audi Q7. El coloso de más de 5 metros con hasta 7 plazas estrena plataforma y propone un motor diésel V6 con etiqueta Eco, pero tiene algunos matices que debes conocer.

El Audi Q7 es, sin duda, uno de los modelos ilustres del segmento de los SUV de lujo. Este gigante se ha convertido en el pilar fundamental para las familias que buscan viajar con el máximo espacio, estatus y un nivel de confort propio de una berlina superlativa como el A8. Ahora aterriza en los concesionarios españoles su tercera generación que ya he podido probar durante su presentación.

En esta nueva entrega, el Q7 estrena la arquitectura PPC (Premium Platform Combustion) y asume la responsabilidad de mantener el listón en lo más alto en un mercado cada vez más competitivo. No basta con ofrecer una estampa imponente o poner pantallas gigantes por todas partes, hay que convencer al cliente de que cada euro invertido (que no son pocos) está justificado.

Desde el primer instante en que te acercas a él con la llave en el bolsillo, te das cuenta de que estamos ante un auténtico devorador de autopistas. Es ese tipo de coche pensado para cubrir tiradas de cientos de kilómetros en un solo día sin que la espalda dé el más mínimo síntoma de fatiga.

prueba-audi-q7-tdi-2026117215-1792836445Tras vender 550.00 unidades de la primera y 780.000 unidades de la segunda, llega la tercera generación del exitoso Audi Q7

Así cambia la imagen del nuevo Audi Q7: dimensiones imponentes y más músculo

Al observar el nuevo Q7 al natural, lo primero que salta a la vista es su presencia abrumadora. Con sus 5,06 metros mantiene una longitud prácticamente calcada a la generación saliente, pero el coche se percibe sensiblemente más ancho y más alto, lo que le otorga una planta mucho más rotunda sobre el asfalto.

El frontal ha ganado bastante altura y verticalidad, estando presidido por una parrilla Singleframe tridimensional iluminada de proporciones titánicas que se lleva todas las miradas nada más verlo por el retrovisor. Las entradas de aire laterales y los nuevos grupos ópticos divididos, con unas luces diurnas LED superiores verdaderamente finas, le aportan una mirada muy moderna.

El perfil lateral abandona de forma clara las formas más fluidas y suaves del modelo anterior para apostar por un trazo mucho más esculpido y cuadrado. La línea de hombros asciende de manera progresiva hacia la zaga y el pilar D se levanta en una posición sensiblemente más vertical, buscando maximizar el espacio útil en la tercera fila de asientos.

prueba-audi-q7-tdi-2026117215-1792836472Puro músculo: capó más alto y parrilla más grande

En la parte trasera nos encontramos tubos de escape reales. Tampoco falta la ya clásica banda luminosa continua de lado a lado que une los pilotos OLED digitales, un recurso estético que unifica su imagen con las últimas creaciones de la casa como el A6, el Q3 o el inminente Q9.

Tengo que reconocer que al natural gana, y mucho. Lo único que me deja una sensación agridulce del resultado estético global el hecho de compartir tantos rasgos de identidad con el resto de la familia Audi. Es entendible pero resta algo de personalidad propia a un modelo que debería marcar estilo por sí mismo.

Donde la marca de los cuatro aros ha echado el resto ha sido la tecnología de iluminación, uno de sus principales escaparates tecnológicos. Los faros Matrix LED digitales opcionales con módulos micro-LED pueden hacer proyecciones dinámicas de luz sobre el asfalto por delante del vehículo. Esto permite proyectar símbolos, alertas y patrones luminosos como dibujar guías luminosas sobre el carril para indicar el ancho exacto del coche en tramos estrechos o lanzar señales de advertencia si detecta peligros en la vía.

prueba-audi-q7-tdi-2026117215-1792836493Es llamativo el rendimiento de la iluminación exterior, capaz de proyectar señales de advertencia sobre el asfalto

Además, Audi permite alternar entre ocho firmas lumínicas digitales personalizables tanto para las luces de conducción diurna superiores como para los pilotos traseros OLED, seleccionables al gusto del usuario. Contar con esta capacidad de personalización resulta un detalle curioso pero me parece el típico ajuste que configuras con entusiasmo el primer día pero, una vez elegido tu diseño favorito, no vuelves a cambiarlo jamás. Su utilidad práctica en el uso cotidiano es escasa.

Interior del Audi Q7: mucha tecnología y el debate del negro brillante

Abrir la puerta para subirse al nuevo Q7 es un espectáculo en sí mismo. Si se equipan las puertas automáticas, cada puerta cuenta con un accionamiento eléctrico que permite que se abra y cierre de forma motorizada. Es el primer modelo de Audi que utiliza este sistema. Funcionan de manera muy de manera suave y llevan sensores perimetrales que detienen o limitan la apertura si hay riesgo de colisión.

prueba-audi-q7-tdi-2026117215-1792836495La cabina puede equipar un sublime sistema de sonido Bang & Olufsen con sonido 4D que incluye 22 altavoces y 1.360 W de potencia

Instalarse en el puesto de conducción del nuevo Q7 supone adentrarse en una atmósfera de alto vuelo tecnológico y refinamiento. La calidad percibida general es excelente, con ajustes milimétricos entre piezas, plásticos agradables al tacto y unas molduras decorativas bien rematadas. Audi sigue pecando de poner demasiado plástico negro brillante en el salpicadero aunque afortunadamente es mucho menos abundante que en el modelo anterior.

La postura al volante se encuentra en un santiamén gracias a las amplias regulaciones eléctricas de la columna de dirección y del propio asiento, permitiendo divisar el tráfico desde una posición elevada con total dominio del entorno. Hay una gama de tres tipos de asientos disponibles y pueden llevar calefacción, ventilación y masaje.

El salpicadero está presidido por la arquitectura digital Digital Stage, compuesta por una gran pantalla panorámica curva OLED que integra el cuadro de instrumentos digital Audi virtual cockpit de 11,9 pulgadas y la pantalla central del sistema multimedia MMI de 14,5 pulgadas. El acompañante dispone de su propia pantalla de 10,9 pulgadas equipada con un modo de privacidad para ver contenidos multimedia durante la marcha sin distraer al conductor.

prueba-audi-q7-tdi-2026117215-1792836501En esta generación, Audi ha eliminado sabiamente el «pianno black» de la consola central aunque sigue apostando por este material en amplias zonas del salpicadero

El sistema de infoentretenimiento emplea Android Automotive e incluye integración de inteligencia artificial mediante ChatGPT para el asistente de voz. Funciona con fluidez, los menús son intuitivos y cuenta con conectividad con Android Auto y Apple CarPlay.

Un detalle interior que a mí no me terminan de convencer es la dependencia absoluta de la pantalla para manejar el sistema de climatización. Aunque es verdad que los mandos táctiles fijados en la parte inferior de la pantalla MMI son grandes y están siempre visibles, sigo defendiendo la presencia de un módulo independiente con ruletas o botones físicos de toda la vida. Ajustar la temperatura mientras se circula por un tramo bacheado siempre requerirá apartar más la vista de la carretera de lo que requeriría un botón real que puedes localizar al tacto.

prueba-audi-q7-tdi-2026117215-1792836504Además de la configuración habitual como la de la imagen, Audi también propone una versión con dos asientos de tipo capitán para esta segunda fila

Habitabilidad y maletero del Audi Q7: espacio a prueba de familias y la gran novedad de las 6 plazas

Si hay un motivo fundamental por el que una familia decide apostar por un coche de las dimensiones del Audi Q7 es, sin duda, por su habitabilidad interior. Aquí el SUV alemán presume de una segunda fila de asientos con una distancia para las piernas enorme, espacio de sobra para la cabeza y una anchura entre puertas que permite acomodar a tres adultos con un buen nivel de confort, si bien la plaza central es menos cómoda que las de los extremos.

Además, la banqueta se puede desplazar longitudinalmente y los respaldos admiten regulación en inclinación, lo que permite jugar con el volumen del equipaje según las necesidades puntualísimas de cada momento. Todo ello se puede ajustar eléctricamente.

Como gran novedad en esta tercera generación, Audi ofrece la posibilidad de configurar el habitáculo no solo en las tradicionales alternativas de 5 o 7 plazas, sino también en una inédita distribución de 6 plazas con dos lujosas butacas individuales en la segunda fila. Son asientos de tipo capitán que tratan con mimo a los ocupantes.

prueba-audi-q7-tdi-2026117215-1792836506La tercera fila ha ganado en espacio en esta generación aunque la altura sigue siendo algo limitada

En las versiones equipadas con 7 plazas, la tercera fila guardada bajo el piso del maletero se despliega mediante mandos eléctricos de manera rápida y cómoda. Estos dos asientos extra están pensados principalmente para niños o para adultos de estatura media tanto por espacio para la cabeza como por la posición de las rodillas, que quedan algo elevadas respecto al piso.

Por su parte, el maletero es un pozo sin fondo. Oscila entre los 670 litros (versiones de 5 plazas) y los 581 litros (versiones de 7 plazas) de volumen útil hasta la bandeja, ofreciendo un plano de carga totalmente enrasado, formas muy regulares y utilizables y un portón de accionamiento eléctrico con función manos libres. Además, la suspensión neumática adaptativa de serie permite rebajar la altura del eje trasero mediante unos botones situados en el propio lateral del maletero para facilitar enormemente la carga de maletas pesadas.

prueba-audi-q7-tdi-2026117215-1792836509En el Q7 el espacio de carga es enorme

Al volante del Audi Q7 V6 TDI: empuje diésel y agilidad con la magia del eje trasero direccional

Bajo el capó de las primeras unidades del Q7 late el bloque 3.0 V6 TDI equipado con tecnología diésel MHEV+. Es decir, lleva un sistema microhíbrido de 48 voltios con un motor eléctrico integrado que aporta un apoyo puntual de potencia y en ocasiones permite circular con el motor térmico apagado en fases de inercia. En el parabrisas luce la etiqueta Eco.

En el momento del lanzamiento al mercado español, la gama mecánica se articula únicamente sobre este motor diésel con dos niveles de potencia: 245 CV o 299 CV, ambos asociados al impecable cambio automático tiptronic de 8 relaciones por convertidor de par y al sistema de tracción total permanente quattro.

El motor de seis cilindros empuja con un agrado insuperable. No es impetuoso sino progresivo. Acelerar para incorporarse a una autovía o realizar un adelantamiento en carretera secundaria son maniobras que se ejecutan con absoluta solvencia y sin esfuerzo.

prueba-audi-q7-tdi-2026117215-1792836463El pilar D, más recto, da unas proporciones más cuadradas y mejora el espacio interior

Los consumos reales durante las jornadas de pruebas, con algo de tramos urbanos, un buen puñado de kilómetros y mucha autopista a ritmo legal se asentaron en el entorno de los 8,0 – 8,5 litros cada 100 kilómetros. Una buena cifra para un coloso de este tamaño y peso, que sumada al enorme depósito de combustible de 80 litros opcional, garantiza autonomías reales muy holgadas.

El aislamiento acústico es sobresaliente ante los ruidos aerodinámicos o de rodadura. Los cristales dobles laminados y el sellado de las puertas aíslan perfectamente el habitáculo. La insonorización del vano motor está un pelín menos conseguida y la rumorosidad del motor diésel sí es algo más patente, sin resultar molesta.

Donde verdaderamente te deja con la boca abierta el nuevo Audi Q7 es en su apartado dinámico. A priori, ponerse al volante de un SUV que ronda las 2,5 toneladas de peso en orden de marcha puede generar ciertas dudas sobre su comportamiento al enlazar curvas. Pues bien, los ingenieros de Ingolstadt han hecho magia con el chasis.

prueba-audi-q7-tdi-2026117215-1792836460De momento, el nuevo Q7 únicamente está disponible en versión diésel

Equipado con la suspensión neumática adaptativa y, de manera muy especial, con el eje trasero direccional opcional que es capaz de girar las ruedas traseras hasta 5 grados, el coche se mueve con una agilidad y una ligereza de respuesta soberbias. Además, la dirección progresiva electromecánica tiene un guiado impecable.

Maniobrar con el SUV alemán en aparcamientos estrechos o en el tráfico urbano resulta increíblemente sencillo porque el radio de giro se reduce drásticamente, haciendo que el coche parezca medir mucho menos de lo que marca la ficha técnica. Y cuando afrontas un tramo revirado a buen ritmo, el tren delantero entra en la curva con una gran precisión, la carrocería apenas balancea gracias al excelente control de los amortiguadores adaptativos y la tracción quattro digiere todo el par disponible para salir catapultado hacia la siguiente recta con una neutralidad intachable.

prueba-audi-q7-tdi-2026117215-1792836458Tanto en recta como en curva, el comportamiento del Q7 es impecable

Eso sí, no conviene engañarse ni perder la perspectiva física de las cosas. Las inercias y la masa están ahí y si te pasas de optimista a la entrada de un giro cerrado se dejan notar. El peso acaba saliendo a relucir en forma de un ligero subviraje que la electrónica frena de inmediato. Por cierto, hay un arsenal de asistentes a la conducción que funcionan de manera impecable y sin ser excesivamente intrusivos con avisos sonoros desquiciantes.

En cualquier caso, su terreno natural predilecto sigue siendo la larga distancia. La calidad de rodadura que ofrece sobre el firme de una autopista es sencillamente magnífica. La suspensión trabaja bien sobre las imperfecciones del asfalto, si bien las llantas de 23 pulgadas con neumáticos de perfil bajo que llevaban las unidades que probé limitan un poco la capacidad de absorción.

prueba-audi-q7-tdi-2026117215-1792836480Audi propone diferentes juegos de llantas entre las 20 y las 23 pulgadas. Las más grandes restan un poco de confort por el fino perfil de sus neumáticos

¿Vale la pena pagar lo que cuesta el SUV alemán?: precio, rivales y opinión de compra del Audi Q7

El nuevo Audi Q7 se ve las caras con modelos de la talla del BMW X5, el Mercedes GLE, el Volvo XC90, el Lexus RX y el Range Rover Sport. Frente a ellos, el modelo de los cuatro aros aporta como principales valores diferenciales su desbordante tecnología, la fantástica modularidad interior con la novedosa opción de 6 plazas y una puesta a punto de chasis que se sitúa entre las más ágiles de la categoría.

La gama mecánica inicial se percibe un pelín corta frente a BMW o Mercedes, ya que habrá que esperar hasta el año 2027 para ver llegar a los concesionarios una mecánica de gasolina TFSI y dos versiones híbridas enchufables (PHEV) con amplia autonomía eléctrica y etiqueta Cero.

¿Merece la pena esperar por las mecánicas enchufables en vez de elegir el diésel? A la mayoría no le compensará esperar por ellas. El motivo es muy sencillo: los Q7 enchufables solo se venderán con 5 plazas porque la batería quita el sitio de la tercera fila. Teniendo en cuenta que casi todo el mundo en este segmento elige configuraciones de 7 asientos, esperar al PHEV no tiene mucho sentido para el comprador típico de un Q7.

prueba-audi-q7-tdi-2026117215-1792836456El nuevo Audi Q7 es una apuesta segura para familias que busquen estatus y espacio

En lo que respecta a los precios, el Audi Q7 parte en el mercado español desde los 95.630 euros para la variante de acceso. Si optamos por la variante más potente con los acabados superiores y equipamiento opcional, la factura puede superar con holgura los 120.000 euros. Es una tarifa elevada pero alineada con el mercado premium actual, aunque la lista de extras sigue siendo extensa y elementos de gran atractivo tecnológico exigen pasar por caja y desembolsar sumas considerables que encarecen el precio final.

La firma alemana ha vuelto a demostrar que domina como pocos la receta del gran vehículo rutero familiar. Ha cogido los ingredientes que ya funcionaban de maravilla en la generación anterior y los ha refinado hasta conseguir un producto mucho más tecnológico y sorprendentemente ágil al volante.

Lo que realmente nos gusta Lo que creemos que podría ser mejor
  • Gran agilidad dinámica para su tamaño
  • Dotación tecnológica de primer nivel
  • Grandes opciones de modularidad interior con versiones de 5, 6 y 7 plazas
  • Gama de motores inicial muy limitada
  • Precio de partida elevado y equipamientos opcionales caros
  • Abuso del plástico negro brillante

Su motor V6 TDI MHEV+ demuestra que para viajar muchos kilómetros al año con un coche de esta envergadura, el diésel sigue siendo la opción mecánica coherente y suma soluciones de modularidad como la nueva variante de 6 plazas. En el interior, la supresión de mandos físicos para el clima y el abuso del plástico negro brillante son decisiones de diseño que restan puntos.

Es una evolución sólida y lógica que sigue situando al modelo alemán como una opción de compra prioritaria para familias que busquen representación sin renunciar al espacio. El nuevo Audi Q7 es una apuesta segura que no te va a defraudar en absoluto.

Valoración
Acabados
8
Confort
8
Comportamiento
9
Diseño
8
Prestaciones
8
Habitabilidad
8
Equipamiento
9
Seguridad
9

Nota: 8.4

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