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Casi un millón de coches llamados a revisión por el motivo más tonto que recuerdas: la radio no deja ver la cámara

Casi un millón de coches llamados a revisión por el motivo más tonto que recuerdas: la radio no deja ver la cámara
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Casi un millón de coches llamados a revisión por el motivo más tonto que recuerdas: la radio no deja ver la cámara
Casi un millón de coches del grupo Stellantis han sido llamados a revisión por un problema de software.

Varios coches de distintas marcas del gigante italo-francés están afectados por este error de software importante para la seguridad, entre ellos algunos de los más deportivos y prestacionales que tiene en su enorme repertorio por todo el mundo así como un modelo también vendido en Europa.

El pasado lunes 17 de agosto Stellantis realizó una llamada a revisión masiva – algo habitual entre los fabricantes cuando descubren un error o fallo en sus coches y logran encontrarlo, además de tener ya una solución pensada. Lo llamativo es que esto afecta potencialmente a casi un millón de coches de varias de sus marcas – 955.000 vehículos aproximadamente, según apunta Reuters.

Muchos de los coches llamados a revisión se venden en el mercado norteamericano. Es el caso de los Chrysler Pacifica y Pacifica PHEV, Voyager (en efecto, los únicos Chrysler que se venden en estos momentos allí), los Dodge Charger y los Jeep Cherokee, Grand Cherokee, Compass, Gladiator, Grand Wagoneer y Wrangler. Los RAM 1500, 2500 y ProMaster (de combustión y BEV) también están en esa lista de coches llamados a revisión por parte de Stellantis.

Dodge Charger848.511 coches de Stellantis en EEUU han sido llamados a revisión, caso del Dodge Charger.

955.000 coches de Stellantis llamados a revisión

De todos estos coches, el único que sí se vende en territorio europeo es el Compass, acompañado en la gama europea de Jeep por el Avenger. Ahora bien, los Compass que vemos por Europa se fabrican en la planta de Melfi, donde se harán la familia de crossovers basada en STLA Medium como el Lancia Gamma, DS Nº7 y el futuro Alfa Romeo que reemplazará al Tonale para finales de 2027. Por el contrario, los Compass del mercado norteamericano se fabrican en la planta de Toluca (México).

Se cree que el problema no está relacionado con los coches fabricados en las plantas europeas teniendo en cuenta que también se citan los coches en otros mercados, como Canadá o México – cuyos coches son los que se fabrican en plantas como la de Toluca o las de Stellantis en suelo estadounidense. Stellantis no tiene conocimiento de ningún accidente relacionado con este problema, según han afirmado en un comunicado.

El problema está en la radio, bloqueando la cámara trasera

El problema viene cuando, en estos coches (todos ellos actuales, no versiones anteriores), el software de la radio interviene en el funcionamiento de la cámara trasera utilizada para maniobras de estacionamiento. No sería la primera vez que un error de software impide que el conductor vea la cámara, pero es una cuestión particularmente importante en Estados Unidos.

JeepVarios modelos de Jeep, como el Compass, Cherokee o Wagoneer, también están en la lista.

Allá por 2014, NHTSA (la autoridad competente en seguridad vial del gobierno norteamericano) exigió que para todos los turismos ligeros matriculados de 2018 en adelante las cámaras traseras debían ser obligatorias. Según las estadísticas de aquel momento, en Estados Unidos se producían accidentes con un saldo de 210 fallecidos y 15.000 heridos por colisiones por alcance trasero. De esos 210 fallecidos de media, el 30% eran niños de 5 años o menos.

Una solución sencilla

La solución es tan sencilla como una actualización over-the-air (OTA) del software de la radio de manera que no interfiera con la cámara trasera y esta pueda funcionar con normalidad. En el caso de modelos pick-up es especialmente importante por su tamaño – si bien es evidente que los conductores afectados pueden utilizar los espejos retrovisores de toda la vida, como se ha hecho siempre antes de la llegada de las cámaras traseras. También en Estados Unidos Ford realizaba una llamada a revisión masiva, aunque en su caso por algo de mayor importancia.

De este modo Stellantis quiere atajar un problema que afecta especialmente al mercado donde están centrando muchos esfuerzos en esta nueva era. El segundo mercado más grande del mundo, uno en el que realizaron una gran inversión meses atrás y del que ya se están viendo resultados según presentaron en el balance del primer semestre del año. El recuento es de unos 848.511 coches llamados a revisión en Estados Unidos, 82.869 en Canadá, 7.969 en México y 15.736 en otros lugares.

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